Aquí el boceto...
Comencé a darle color digital, aún no lo he terminado, pero me apetecía colgarlo :)
Resultado final. Color digital con Photoshop y wacom.


Estos son los bocetos de otra caricatura de un personaje conocido en los Estados Unidos. Ella se ve diferente en cada foto, parecen personas distintas, fue bastante complicado encontrar lograr el parecido.
Y aquí el mismo dibujo en color, lo hice primero en color para tener dos opciones, sabiéndo que después podía pasarlo en blanco negro con el photoshop.
Y aquí el relato. Si eres de los pocos que leen los post de los blogs, no olvides dejar tu comentario.
¿Alguna vez te han regalado un globo inflado con helio? Sí, esos que quedan tiesos, y que si en un descuido lo sueltas vuelan hasta quedarse pegado en el techo si estás en un lugar cerrado o hasta las nubes si estás al aire libre. Son mucho más divertidos que los que inflas tú mismo, que se caen, no vuelan y no tiene gracia alguna.
Pues una vez mi papá me regaló uno. Fue en invierno, en una de esas tardes soleadas de domingo. Salimos a la plaza de mi barrio, una plaza sin mucho atractivo para un niño, no tenía columpios, no había palomas, no se podía pisar el césped, pero de vez en cuando, sobre todo los días festivos, en que había desfiles y otras cosas venía el globero. Un hombre viejito que tenía atados en su bombona de Helio cientos de globos de distintos colores, quizás no eran cientos, pero para mí eran muchos. Recuerdo la emoción que sentí en el momento en que debía decidirme por uno, escogí el de color rojo. Estaba feliz. Me gustaba caminar con el globo sujeto en la mano, superando el nerviosismo y la tensión de que si no lo sujetaba bien podía perderlo. Para evitar que sucediera eso mi padre me lo ató en la muñeca. Comencé a jugar con él. Corría y el globo venía detrás de mí. Me detenía y el globo lo hacía unos segundos después. Lo cogía con la mano, lo atraía hasta mi cara y luego lo soltaba viendo como subía rápidamente hasta ponerse por encima de mi cabeza otra vez. Era divertido. Fue en uno de esos juegos cuando sin darme cuenta, el globo que parecía tan bien sujeto, se zafó de mi muñeca y salió volando, hasta que se perdió en el cielo.
En el otro extremo de la ciudad, al que ahora es mi marido, su padre también le regalaba un globo rojo inflado con helio. Junto con el globo le mostró una bobina de hilo de coser de la madre de unos cien metros de largo. Le sonrió, y sin mediar palabras ni perder el tiempo en ninguna explicación le enseñó a sujetar el extremo del hilo con el cabo del globo utilizando un nudo especial para que no se soltara. Fueron hasta el parque más cercano, y cuando encontraron un espacio despejado de árboles, alejado de cables y postes de luz, soltaron el globo y contemplaron su vuelo entre risas y carcajadas, hasta que el globo se perdió en el cielo.
Hoy pienso en aquél día de aquellos años y veo dos niños en la misma ciudad mirando el cielo.
Una está triste, porque perdió su globo. Aún no quiere regresar a su casa porque espera verlo por última vez.
El otro niño está exultante, su globo voló muy alto, tan alto que ya no lo ve, aunque aún siente la tensión en los últimos centímetros del hilo, sólo tiene que decidir en que momento soltarlo si es que no se rompe antes, pero aún no se ha roto, eso es bueno, así que aprovechando este instante de suerte lo está retrasando porque él también espera ver a su globo una vez más. Lo cierto es que ninguno de los dos globos apareció. Quien sabe lo que habrá sucedido con ellos.
Sigo pensando y me pregunto que hubiese pasado si la niña que fui se hubiese encontrado con ese niño que fue mi esposo, justo en ese preciso momento.
Yo estaría triste porque había perdido a mi globo, y el estaría feliz porque había visto como se perdía el suyo. Nos hubiésemos mirado extrañados, y hubiésemos seguido cada cual por su camino pensando uno del otro: “que niño más extraño”, “que niña más rara”
Sí, sin duda nos hubiésemos separados, ya que esas diferencias que en años futuros nos unirían en ese momento nos hubiesen distanciados, demasiado grandes para soportarlas.

Y mi amiga invisible, la que me regaló un dibujo a mí, es : Nova, una chica de Granada de tan sólo 19 años, que dibuja tremendamente bien.

Aquí, de cuerpo entero. Aunque creo que lo prefiero sin el cuerpo, me interesaba que se vean los otros tatuajes. Y debajo an otros bocetillos que hice en 5 minutos. Estos son mis últimos dibujos del 2006.

Esta es una de las postales navideñas que hize...todavía no la he mandado a nadie, solo la he subido al versiones del Foro Artbox, así que se podría decir que teneís casi la primicia. Al final esta no ha sido ninguna de las que tenía empezada...pero no importa, las otras eran más ilustraciones con temas navideños en plan humorístico, igual trataré de terminarlas para subirlas al blog. Me hizo ilusión hacer este ángel, porque no es cualquier ángel, tiene nombre, se llama Aircag y es el protagonista de una serie de cuentos que tengo escritos. Espero que os guste, y que estas navidades sean inolvidables.
Este es otro boceto rápido, para ir probando otro estilo que no sea tan infantil, y una excusa para estrenar libreta nueva. Me estoy preparando para cuando me regalen un moleskine, je, je, a ver si cae para navidad.
Bueno, quisiera poner más cosas, pero estuve muy ocupada con distintas actividades personales, con el dibujo de mi amigo invisible del foro, después del 24 podré colgarlo y revelar su identidad, y con las tarjetas de navidad, que aún no tengo ninguna terminada, pero eso sí, muchas empezadas. Porqué seré tan poco práctica...
Ah! Que recuerdos, cuando Nico tenía sólo dos añitos y podía tenerlo en mis brazos...snif,snif
Y ahora pinta así. Es su primer exposición, sólo tiene 17 años, no ha podido dar la selectividad para Bellas Artes este año, pero lo hará el próximo, mientras tanto está estudiando con el pintor: Rachid Hanbali, aquí en Granada. La exposición es colectiva. Expone con los otros alumnos de este pintor. Estos son dos de los cuatros cuadros que está exponiendo en la cafetería Continental de Granada.
"Dicen que los mares tienen sus historias secretas, que nada tiene que ver con las escritas en los libros, sino que son aquellas reservadas sólo para los amigos.
Y esta es una de ellas."


Así se titulaba la nota que el domingo pasado en la revista del periódico "EL País" hablaba acerca de Edie Sedgwick, que fue musa de Andy Warhol, (parece ser que están por hacer una peli de ella.)

Ya que tenía el boceto y los nuevos controladores de la Wacom instalados en mi Pc, probé ponerle color, haber que pasaba. He aquí el resultado.